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CONTRAQUERENCIA

LA LIDIA Y SUS SUERTES

TOREROS:

¿QUÉ ES TOREAR?

Torear es lucir la bravura del toro, cuando un torero lo consigue se luce él también. Si un torero da sitio a un toro, lo para, lo templa...; lo luce, o lo que es igual consigue que desarrolle toda su bravura.

Recuerdo que ante una actuación de Antoñete un periodista decía: " Es que el maestro luce mucho los toros".

¿CÓMO TOREAR?

"La ligereza es otra cualidad sumamente necesaria al que ha de torear; pero no se crea que la ligereza del torero consiste en estar siempre moviéndose de acá para allá de modo que jamás siente los pies; este es un defecto muy grande, y el distintivo del mal torero."

Francisco Montes "Paquiro".

He querido comenzar con esta cita para que ustedes vean que ya Paquiro habla de tener quietos los pies los toreros, Pedro Romero a sus alumnos también lo indicaba y así queda constancia: "El matador de toros debe presentarse al bicho enteramente tranquilo, y en su honor no huirle nunca teniendo la espada y la muleta en las manos. Delante de la res no debe contar con los pies, sino con las manos; y una vez que el toro derecho y arrancado, debe parar aquellos y matar o morir". (Tapia)

Continuaré con estas otras dos pertenecientes a D. Ortega:

"Ustedes, aficionados, a poco que recuerden, habrán visto muchas veces en las corridas de toros faenas de veinte, treinta, cuarenta pases y el toro cada vez más entero..." "¿Cómo es posible que con esa cantidad de pases aparentemente bellos para la gran parte del publico, el toro no se halla sometido? La respuesta es muy sencilla: lo que ha ocurrido es que el torero ha estado dando pases, y dar pases no es lo mismo que torear". (Libro de Domingo Ortega de Espasa)

"Parar, templar y mandar. A mi modo de ver, estos términos debieron completarse de esta forma: Parar, templar, CARGAR y mandar; pues posiblemente, si la palabra cargar hubiese ido unida a estas otras palabras desde el momento que nacieron las normas, no se hubiera desviado tanto el toreo. Claro que el autor de esta fórmula no penso que fuese necesaria, porque debía saber muy bien que, sin cargar la suerte, no se puede mandar y, por tanto, en este termino van incluidos las dos." (Libro Domingo Ortega de Espasa).

Torear es ejecutar las suertes bien.

En lo primero que debe fijarse un buen aficionado:

1. El toro durante toda las suertes de la lidia. (LO QUE HACE EL TORO)

Entrar: desde el momento que se arranca hasta el momento de reunión. Saber juzgar la arrancada del toro es importantísimo.

Reunión o embroque: momento en el que el toro humilla hasta que deja de humillar.

Salida: Terreno que recorre después de humillar.

Habrá que fijarse sobre todo en:

1. En la entrada: la prontitud, los pies y la manera de moverse el toro: si anda, trota, galopa... ; esta forma de correr tiene mucho que ver con lo que los antiguos decían agarrarse el toro al alvero, síntoma esto de PODER. (Algunos a todo esto lo llaman "la arrancada")

2. En la reunión: si pasa o no pasa, si se ciñe o no y en cómo mete la cabeza.

De la reunión y de la entrada conoceremos la PUJANZA DEL TORO.

3. En la salida: Lo revoltoso que es.

2. Actividad que realiza el toro y el torero conjuntamente en las suertes con la muleta y el capote. (LO HACE TORO Y TORERO).

Parar: La velocidad del toro, sus pies, sean menores en el embroque. Esto sólo se consigue con los pies del torero parados. Es distinto quedarse quieto después de terminar las suertes - base del toreo moderno - que tener los pies parados el torero durante la suerte. QUIETUD ES DISTINTO QUE PARAR. Por tanto para al toro y parase el torero.

Templar: Que el toro humille durante todo la reunión, que no toque la muleta. Cuando más humilla el toro tiene menos pies en la reunión.

Parar + Templar es algo así a lo que hacen los fragueros, depende del metal y de la técnica. El toro no sólo tiene una velocidad sino varias que dependen de la técnica del torero y de su valor.

Es común confundir: 1. El temple con el mando. 2. El Parar con el Templar. 3. Pensar que cuando se torea lento se templa más, esto no es siempre así.

1. El temple es que el toro no toque la muleta. El toro permite varios temples. Los toreros templan diferente, como paran diferente... unos mejor y otros peor, por eso ante un mismo toro pastueño unos están mejor y otros peor.

2.Templar templaban Joselito y Juan Belmonte, pero paraban distinto. ¿Dónde está la diferencia? En bajar más la mano a los toros, en cargar menos, en el enganche del toro...

Torear lento no implica siempre haber templado bien. Hay faenas de mucha lentitud porque el torero ha parado bien en las que el toro más de una vez ha enganchado la muleta aunque no le ha desarmado.

Juan Belmonte consiguió imprimir en su toreo menos velocidad, paraba a los toros mejor que José pero lo de templar es otro cantar. Hay que distinguir lo que es parar y es templar, si bien desde mi punto de vista todo se puede agrupar, a grosso modo, en PARAR pero sólo a grosso modo.

Uno al Sesgo: "Los terrenos que hoy se pisan, vedados para los toreros anteriores es una conquista de JOSELITO y Belmonte; el ajustarse con el toro como hoy se hace, él párales, lo que en la actualidad se les para, el estrecharse con la fiera como ahora se estrechan, ellos lo han traído".

Nota IMPORTANTE: Otros aficionados hacen el análisis distinto al que hago yo. Parten de la definición de parar y templar de Montes, o sea parar los pies el torero. Nótese que para mí el parar es pararse el torero y así parar al toro o reducirle su velocidad. Siguiendo con el planteamiento de los otros, TEMPLANDO se consigue imprimir al toro una velocidad deseada. TEMPLAR para ellos no es sólo que el toro no coja la muleta, es también conseguir darle una velocidad diferente a la natural. Ellos por tanto suelen asegurar que el Temple nace con Belmonte o Antonio Montes y que eso es lo que no hacía Joselito.

Creo que discutir sobre las palabras es un royo para muchos, así que no me extenderé.

3. Actividades exclusivas del torero. (LAS HACE SÓLO EL TORERO).

Citar : Llamar al toro. Cita el torero exclusivamente y es fundamental tanto para lucir al toro, en la rectitud se estimula más, como para conseguir hacer el interrogante.

Los toreros hablan mucho de "los toques" no está mal que hablen pero casi siempre que "tocan" es a causa de no saber enganchar los toros lo que en el argot se decía "traerse al toro toreado".

El cite esta muy relacionado con el sentido de la vista del toro, sobre ella trata "Entre Campos y Ruedos" y Abarquero Durango en un libro que preste y no me han devuelto (en la portada esta el genio de Chiclana Montes).

Mandar: Es cambiar la línea de embestida del toro durante la reunión, de ser recta a ser curva, y colocándose el torero en medio de la que era antigua. Para mandar el toro tiene que venir enganchado. Hoy apenas se enganchan los toros bien, ¡Una pena!.

La equivocación más común es confundir el mando con someter o poder al toro, un matador puede someter al toro sin haber mandado. Estamos acostumbrados a verlo (ejemplo Espartaco cansando a los toros o Ponce).

FORMAS DE MANDAR: De frente en la rectitud o cargando.

a)Cargando:

El torero no pierde la verticalidad (1) y carga la suerte sobre una pierna (2) quedando el pie de la otra en puntillas (3). TIPOS:

- Cargando mucho ¡Cómo Dios manda!: Consiste en dar un paso hacia delante con la pierna contraria con el fin que el toro durante él embroque haga un interrogante. Es lo más meritorio, adelantar la pierna y acompañarla metiendo los riñones de tal forma que la otra pierna se queda de puntillas y SE CARGA TODO EL PESO DEL CUERPO sobre la que avanza sin perder la verticalidad lo que permite ligar.

¿Por qué se meten los riñones? Con esta frase se denomina a echar el cuerpo hacia delante, su fin es salvar la pierna que adelanta el maestro.

- Cargando poco: el torero le da al toro el medio pecho, tiene el compás abierto poco antes del embroque, está en la rectitud... consigue hacer el interrogante porque sabe meter los riñones y usar la cintura. Ej. de toreros que lo han hecho alguna vez: Antoñete, J. Tomas... y casi todos los toreros clásicos de la última mitad del siglo XX.

Hay personas que sólo interpretan por cargar el "echar la pata pa lante" en el momento del enganche, creo que se equivocan pero hacen bien. Tomas con el de Alcurrucen demostró, pongo un caso, como se puede hacer el interrogante con el compás abierto o abriéndolo antes de tiempo. Lo importante es que se mande, que se cambie la línea recta de embestida por la curva quedándose el torero en medio, llevarse el toro a los riñones...

Pero no obstante quiero aclarar que con el TORO TORO todo lo que no sea cargar mucho o sea lo que se entiende por echar la pata para delante cuando el toro entra en el embroque no sirve. Las medias tintas no valen con el TORO porque con el, el cargar no se hace por estética sino por necesidad de la lidia.

"El diestro ha de recibir al toro estando parado y , en el momento de "enganchar", cargar la suerte, adelantando la pierna contraria hasta el embroque y acompañándolo con todo el cuerpo: cintura, brazos, muñecas. El ideal es no enmendarse los pies. Pero eso depende del toro: con algunos, resulta casi imposible. Cuando salió Belmonte de Novillero, haciendo esto, en Madrid, el día que no le cogían seis veces, le cogían diez.

Es necesario que el torero se pare en el embroque, se cruce más. Esto, por desgracia, apenas se ve hoy". (Marcial Lalanda libro de Espasa).

b) De frente: El torero en la rectitud juega con los brazos, piernas y cintura. Se consigue hacer también el interrogante. (Toreo antiguo)

Si abre el compás carga. Si lo hace a pies juntos hay que fijarse bien que el toro hace el interrogante (pases estéticos).

TRIQUIÑUELAS AL RESPECTO:

1. Era común antiguamente cargar mucho para luego cargar menos. Esto se puede ver en los videos de Fernando Achucarro. Con respecto a estos videos, interesantísimos de ver, hay que darles su importancia justa pues el sentido de la vista es la madre de los grandes malentendidos. Si uno no se siente preparado mejor que no los vea porque hasta Belmonte o José le pueden resultar malos toreros cosa que no es cierta y bastan los testimonios de Pepe Luis, Cossio, Cañabate, Jalón, Corrochano, Ortega... que han visto con ojos de aficionado y no sólo de espectador a casi todos los toreros de este siglo. Pero vamos, es igual que leer la tauromaquia de Pepe Hillo sólo se debe leer si te sientes preparado, con las ideas claras.

Algo similar sucede cuando ves al R. Madrid o al Barcelona de fútbol en blanco y negro.

2. La línea curva hacia fuera es lo que denomino el interrogante, ¿. Pero existe la línea curva hacia dentro que es cuando el torero en vez de echar la "pata pa lante" la echa para atrás, Ej. Espartaco. Esto es de pésimo torero en cuanto al mando se refiere.

3. Meter los riñones pero sin echar el cuerpo hacia delante. Sólo sirve para dar la sensación de embraguetarse al toro. Es una pantomima.

José Miguel Arroyo el año antes de sus vacaciones nos aburría de tanto hacerlo, más todavía porque la hacía sin traerse al toro toreado. La suerte no se carga sobre ninguna pierna, sino sobre las dos. Esos desmayos no engañan a casi nadie entre los aficionados.

c) Cansar: A los toros se les puede someter con un elevado numero de pases aprovechándose de su cansancio. Eso es jugar sucio, dominar a un toro es poderle con el menor número de pases.

4. LA DISTANCIA DEL TORO:  (proximamente)

 

5. ¿Cuándo se torea bien?

Si se cita, para -incluyo en el parar el templar- y manda bien. Actualmente no se manda, porque para dar pases no es necesario mandar como bien dice D. Ortega y porque los picadores "ayudan" mucho.

El matador que no manda puede ser muy estético y pinturero, tener donaire, matar recibiendo, en fin de mucho pellizco; puede ser un honrado tremendista que pelea con los toros como ellos hacen entre sí, sin inteligencia o ciencia; incluso puede tener poco dominio pero mucha paciencia y llegar a someter a los toros, porque a estos se les puede someter (diferente a dominar) a base de aburrirles, cansarles y venga mantazos... todos estos matadores merecen mi respeto pero no mi admiración, me cuesta mucho aceptar que les tengo que llamar toreros, debía existir otra palabra más ajustada a su labor. Ahora bien no niego que el pegar pases jugándose la vida, con gracia... no tenga mérito, que lo tiene grande, y pobre del que no lo vea pero creo que no son maestros. Claro que cuando hablo de maestros no hablo de viejos, sino de buenos toreros.

 

TIPOS DE TOREROS

El matador que tiene como fin emocionar al publico es un tremendista, sea con un toro o con un chotito. El tremendismo puede hacerse sin lo tremendo, el toro, o con él, arrimón; intentando parar, templar y mandar o sin intentarlo, sin torear.

Muchas de las grandes figuras de este siglo y muchos de los toreros "honrados" han sido unos tremendistas, no han pretendido lucir al toro sino dar muestras de su valor y del riesgo que estaban dispuestos asumir con el único fin de TRIUNFAR. Con los buenos toreros no se pasa más miedo que el que pone el toro, los tremendistas ponen ellos el peligro haya toro o no.

Existen distintos tipos de tremendistas:

- Tremendistas sin lo tremendo - sin el toro-, y que no buscan ni parar, ni templar, ni mandar -no pretenden torear-,: El Cordobés, Jesulin... (no engañan al aficionado.) Charlot`s.

- Tremendistas con lo tremendo pero sin parar, mandar...: (sin torear):

1. Los hay que reúnen otra condición la de ser ratoneros ej. Padilla, Encabo... (Van de listos por la vida, algunos pueden incluso engañar a parte de la afición).

2. Los toreros honrados: los que hacen lo que saben sin aspavientos pero saben muy poco. Ej.: Liria. (Suelen ganarse el respeto del aficionado).

- Tremendistas sin lo tremendo pero siempre intentando parar... torear en la rectitud. (No confundir rectitud con torear vertical): Tomás... Valorados más de la cuenta por los aficionados. Pues si bien es cierto que su concepto del toreo pasa por tener los pies quietos, no menos cierto es aún que intentan parar, templar, mandar... siempre de igual manera, sin darse cuenta que "cada toro necesita lo suyo" y lo que empieza mal termina mal con la cornada la prueba más palpable de sus 10 minutos de torpeza. Pero por si todo lo dicho no fuese suficiente para motivo para no ensalzarlos continuamente, existe otro, el más tremendo que se puede decir a uno que se viste de luces:

-Uste no mata toros sino chotos.

- Tremendistas con lo tremendo y parando...(rectitud): Belmonte... "¡Lo va a matar un toro!. Genios de los que a la larga terminan haciendo daño, ellos no tanto sus seguidores mucho. Carecen de regularidad porque al igual que los anteriores pretenden templar, parar... como ellos quieren y no como el toro les pide. No obstante como dijo Clarito: "El toreo se puede dividir en antes de J. B. y después de J.B" .

Del primer grupo y segundo voy a pasar de largo. No me interesan en este apartado ni los Charlots, ni los ratoneros y tampoco los trabajadores; ¿no sé a ustedes?.

Disertación sobre el tremendismo de los que buscan parar, templar...:

Al tremendista no le interesa la lidia en su conjunto, sufre predilección por el último tercio y más concretamente por la muleta con la que puede poner todo el riesgo, todos "los sustos", que a él le interesan con el fin de triunfar. Algunas veces con ella hace fiestas a los toros, torean, porque muchos tremendistas han sabido torear ciertos toros - aquellos sobre los que se dice: "le ha salido su toro"- y otras, las que más se pasan de faena y acongojan al respetable.

Por contra el torero de verdad domina todo los tercios de la lidia, sabe tanto manejar el capote como la muleta. ¿Cómo se ve si un matador sabe torear con el capote hoy día?

1. Si coloca los toros bien en suerte de varas.

2. En la manera de hacer los quites -no me refiero a los artísticos-, sino a los otros al toreo de verdad: oportunamente y evitando los derrotes.

3. En la facilidad de correr los toros. (Extraño hoy de ver)

Los toreros buenos siempre se han contado con los dedos de una mano. Pocos son los toreros que han entendido y respetado El FIN ÚLTIMO DE la tauromaquia que es lucir al TORO, pocos los que no han basados la mayoría de sus actuaciones de una temporada en el tremendismo.

Al espectador le interesan los toreros tremendistas porque van poco a las plazas y cuando van se quieren emocionar. Al aficionado le interesa el TORO para que les emocione y el torero para que les sosiegue. La emoción puede venir con la estetica, el miedo... la que buscamos los aficionados siempre tiene más de maestría que de valor, claro ejemplo de esta emoción fue Efrén Acosta. Cuando un aficionado pasa miedo en una corrida es porque el matador no está a la altura de la lidia. Algunos aficionados van a los toros sobretodo a pensar, son "oficiantes", a ellos tampoco les interesa el tremendismo sino el TORO con sus problemas y soluciones; sin duda ellos son los mejores "toreros".

Todos los aficionado, en resumen, disfrutan con la tauromaquia, con las suertes bien ejecutadas...; en ellas no cabe él ay! sino el OLE y el aplauso al conocimiento, o la protesta a la torpeza. Los toreros sólo deben ser héroes en la literatura, en la vida deben intentar ser MAESTROS o DOCTORES en tauromaquia, ciencia de lucir la bravura de los toros y dominarla. Belmonte tuvo muchísimo de maestro pero creo que pesa más lo del pasmo, lo de tremendista al menos en su primera época. JOSELITO fue el maestro.

Torear no es dar sustos al público, como vengo reiterando. Muchos toreros durante este siglo han sido expertos en dar sustos al público y en acostumbrarle a un riesgo de más: Juan Belmonte (en su primera época sobretodo), Manolete, José Tomas... han sido toreros o son toreros tremendistas. Por contra el toreo de Joselito, Ortega, Bienvenida, Ordóñez... no buscó nunca emocionar, sino torear para emocionar. No me imagino a ninguno de estos últimos diciendo que el toro no tiene terrenos, que toda la plaza es del torero o del toro según quien este dominando a quien en ese momento. QUEDE CLARO: que no digo que Ortega, pongo por caso, sea mejor torero que Belmonte. Hay toreros que pese a tener un concepto equivocado del toreo han toreado como los ángeles y han lucido algunos toros como nadie, Belmonte es uno de esos. Pero a Belmonte no le servían todos los toros, o mejor dicho no sabía torear y lucir todos los toros, a José si excepto algún Platero, y cuando esto pasaba en vez de renunciar e ir por la espada, lo lógico, comenzaba su ritual de riesgo y juego con la muerte.

"Me hace el efecto de un mal novillero con momentos de torero cuajado y definitivo. Un especialista en dos o tres suertes y un perfecto chapucero en todo lo restante". Bleu (sobre Belmonte)

Ahora bien, y no se me mal interprete, prefiero a uno de esos que dan sustos: Manolete... -"¡con Belmonte y Manolete el arte ha nacido dos veces!"- que los vulgares pega pases que ni torean, ni emocionan y casi siempre están igual, o sea MAL: Ponce, Espartaco... Me explicaré mejor, prefiero una faena llena de sustos por un tremendista que intenta templar, parar... y no lo consigue porque en vez de lidiar al toro, ha preferido que éste le lidie a él, en vez de dar al toro lo suyo quiere que el toro se le acople...; que una faena en la que no hay mando, ni temple ni nada de nada excepto pases y recortes. Y como dijo el Maestro D. Ortega: "no es igual pegar pases que torear".

Algunos de los tremendistas sin duda saben torear, al menos algunos toros, aunque abusan del efectivismo y del susto, en fin de su "valor", con los toros que no saben. No soy tan tonto, aún, de no reconocer que el Tomás, como dicen en Barcelona, cuando se pone a torear torea, porque sabe, quiere y puede; pero casi siempre con esos toros chotos del Arranz y olvidandose de la gracia y la alegría en casa.

Restarle méritos a Tomás en estos tiempos que la torería no abunda es de locos, yo soy un poco loco. Y por eso resalto que Tomás al igual que Manolete buscan llegar al publico y ese NO ES EL FIN DEL TOREO SINO LA CONSECUENCIA. Está acostumbrando muy mal a los públicos como hizo Manolete. Aunque veo que algunas veces da a los toros justo lo que le piden, o sea torea de verdad; y no me duelen prendas entonces de admirarlo y decir que es de los mejores.

Me hace gracia cuando escucho en la radio a un novillero o torero modesto y le preguntan:

-¿Adónde quieres llegar?

-A ser figura del toreo-. Responde como si con eso dijera algo convincente para algún taurófilo.

Ninguno responde: "a saber torear, a lucir todos los toros" a ser doctor en las leyes de la tauromaquia que son las únicas que deben imperar en el ruedo por eso suelo decir que si hay TORO me sobran reglamentos y presidentes.

Deben de saber nuestros párvulos o niños toreros que quien sabe torear consigue la fama, el dinero... si, ¡claro es!, no le falta valor. Mas en los tiempos que corremos no es fácil decir esto, porque por allí está un Bote, un Carlos...

Voy a incluir una cita de Corrochano:

"Hay muchos en las plazas de toros que entienden por lidiador un torero torpe, embarullado, sin gracia y sin arte. Y eso no es un lidiador. Esto es un mal torero. Un lidiador es un torero tan bueno, tan completo, tan maestro, podríamos decir tan torero, que se da cuenta pronto de lo que es el toro, de los cambios del toro durante la lidia, de los resabios del toro, naturales o adquiridos, porque hay muchos toros que salen resabiados y otros que se resabian en la plaza. Un lidiador es un torero que viendo el estado o estados por los que pasa un toro, con una gran clarividencia, le hace el toreo como se debe hacer a ese toro. (...)

José Gómez (Gallito), que es a quien hemos visto dominar más toros, era de tal dureza con los toros duros y poderosos que a los pocos minutos el toro se le entregaba. Y cuando había que cuidar a un toro para que no perdiera facultades, ni dejaba dar un capotazo a un peón, ni dejaba que un picador apretase en el puyazo, para lo cual precipitaba el quite y se llevaba el toro.(...) A cada toro lo suyo. Esto es lidiar. Así lidiaba Gallito. Cuando veo un matador de espectador tolerante en la suerte de varas, con el capote de brega con el que no brega, me da miedo pensar que ese hombre tiene que matar al toro".

Seguimos con nuestro punto después de leer a Corrochano.

"Joselito I, Papa y Rey" , le proclama D. Modesto aunque también tuvo su Platero y su Doloroso; como otros a Tapabocas, Amargoso... Lo digo porque los taurinos son tan rastreros de tomar nota sólo de lo malo del pasado, así me leerán. ¡jajajaja!.

El valor en el torero no debe ir más allá de lo que exige lucir al toro, las faenas deben acabar antes que el toro junte las manos, o sea cuando aún se le podría matar recibiendo. Como exigían los clásicos. Estoy generalizando porque bien sé que existen toros de volapié pero son muy pocos en la era del toro suavon que no es noble sino DOCIL que se lidia como una carreta.

Los tremendistas usan su valor para abusar de los pases de: rodillas, manoletinas... y otras sandeces, -sandez lo son cuando abusan o cuando se queda la faena en eso que tiene más de cómico que de toreo fundamental-, que como ustedes entenderán no buscan para nada lucir al toro sino sólo lucirse ellos y triunfar. Los toreros valientes son los que se apuntan a hierros del gusto del aficionado, no nos engañemos.

Joselito era muy amigo de tocar los pitones pero como un gesto de dominio, eso no tiene que ver con el desplante porque el último siempre lleva acarreado una gran dosis de engaño: "Voy hacer esto porque veran estos peleles lo valiente y torero que soy". Joselito ratificaba lo hecho, su dominio por eso sonreía; los tremendistas procuran ratificar su muchas veces falso valor dando al toreo un patetismo contrario de la alegría que debe irradiar.

El toreo Bueno son OLES y no ays!.

Existe otro tipo de toreros como son los medrosos. Toreros con falta de valor y que aguantan varias temporadas porque tienen un buen puñado de aficionados seguidores. Estos toreros son muy irregulares no por los toros, que a veces lo son, sino más bien por los días. Nombres los tenemos todos en la cabeza empezando por el Gallo - mil veces Divino en el temple y en to- hasta llegar a Morante.

Notas aclaratorias:

No me vayan a mal interpretar. No digo que Tomás sea malo, ni que Belmonte o Manolete lo fuesen. Estos últimos, tienen en su Haber seguramente el mayor número de OLES dados en plazas importantes. Si Cossio habla de la faena de 1915, la mayoría de los críticos de la de 1917; Corrochano de una del treinta y algo... es por algo. Belmonte fue un GENIO y Manolete otro – diferentes, aclaro, muy semejantes en la lentitud-, como muy bien acierta Clarito. Sin duda Torearon y sabían, trivialidad al canto a modo de propina.

Cuando meto en un grupo a toreros de hoy con otros de la edad de Oro no quiero decir que son iguales sino que se parecen. De uno de aquellos, por lo general, salen 40 de los de hoy o más.

Ahora bien, he querido reflexionar sobre el fin de este arte no sé si de Francisco Romero, más antiguo o nacido en la época de oro con Lagartijo como muchos sostienen, no sé.

¿Qué es torear?... Creo que es una de las pregunta que cualquier aficionado debe saberse responder. Mi respuesta es lucir la bravura de los toros. ¿Y la suya?

El aficionado es un entusiasta de la fiesta y conocedor de su técnica, muy taurófilo pero nada taurino y además reflexiona sobre su FIESTA

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