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CONTRAQUERENCIA

DOMINGO ORTEGA Y EL TOREAR:

"Mas allá del bien y el mal

y la historia pasajera,

debe Dios un pedestal

-en piedra, que es lo inmortal-

a esta cabeza torera."

Una de las primeras observaciones que hice cuando me introduje en esto de los toros fue comprobar como los aficionados que tenían por modelo de toreo a Manolete eran peores de los que tenían por modelo a Domingo Ortega. Más malos en el sentido de ver más tarde los toros y algunas veces ofrecer pocos argumentos, sin consistencia o poco aclaratorios, a la hora de valorar los toros y los toreros. Ni que decir tiene que aquello levanto mi interés, sano, por leer y ver aquello que sobre Domingo Ortega podía encontrar.

Domingo Ortega representa el toreo, no el clásico sino el único. Se podrá discrepar con su filosofía de la fiesta en algunos conceptos, pero siempre estando en un 90% de acuerdo con todo lo que dice. Ortega no se inventa nada nuevo que no estuviera dicho ya, el toreo es inamovible.

Este no quiere ser un articulo biográfico, las vidas y obras se las dejamos a los buenos aficionados que conocen los nombres de las capas, la cornamenta, los encastes, la denominación de los lances, el color de los vestidos de luces y con quien están liados, casados... los toreros. Aspectos que sin la menor duda dicen mucho de la memoria, pero que no sirven para juzgar ,comprender,valorar... al toro y el toreo.

Sin más, pasaremos a recordar unas breves citas de D. Domingo para la reflexión:

"Ustedes , aficionados, a poco que recuerden, habrán visto muchas veces en las corridas de toros faenas de veinte, treinta, cuarenta pases y el toro cada vez más entero..." "¿Cómo es posible que con esa cantidad de pases aparentemente bellos para la gran parte del publico, el toro no se halla sometido? La respuesta es muy sencilla: lo que ha ocurrido es que el torero ha estado dando pases, y dar pases no es lo mismo que torear"

"Parar, templar y mandar. A mi modo de ver, estos términos debieron completarse de esta forma: Parar, templar, CARGAR y mandar; pues posiblemente, si la palabra cargar hubiese ido unida a estas otras palabras desde el momento que nacieron las normas, no se hubiera desviado tanto el toreo. Claro que el autor de esta fórmula no penso que fuese necesaria, porque debía saber muy bien que, sin cargar la suerte, no se puede mandar y , por tanto, en este termino van incluidos las dos."

"Hay quien sostiene, incluso en los periódicos, que el toro de hoy es más bravo que el de ayer, pero eso no es una realidad."

"En el toreo todo lo que no sea cargar la suerte no es torear sino destorear. Torear no es que el toro venga y usted se quede en la recta, eso es destorear; pero si usted carga, echa el cuerpo hacia delante con la pierna contraria al lado por el que viene el toro obliga a torear, si no le coge; porque es un obstáculo que usted le pone delante."

 

Después de estas cuatro citas que espero que les hagan reflexionar: sobre la situación actual de la torería, la falta de casta, perdónenme la mala expresión, de los que se visten o disfrazan de luces; y sobre la tomasitis actual con sus muy positivas virtudes y sus carencias importantes también: el toro principalmente; creo conveniente despedirme con tres citas más:

Cañabate: "Tú representas una norma eterna, la clásica, que es como el junco que no se abate jamás con los vendavales". Sobre Domingo Ortega.

Ortega y Gasset: "Ahora no se torea. Hoy se hace estilo, y así como el artista oculta la falta de densidad humana con el artificio, los toreros de hoy ocultan en el estilo la ausencia de arte."

Bergamin: "El predominio de la linea curva y la rapidez son valores vivos de todo arte. El de la lentitud y la linea recta, son valores muertos invertidos. La linea curva compromete al dibujante, obligándole a ser expresivo; es decir, a pensar, a ser dibujante, a tener estilo. Y es o no es: no hay trampa posible. El mal dibujante, por el contrario (mal torero, pensador, artista...), se defiende con lineas rectas tangenciales: se sale por ellas engañosamente; no se atreve a comprometerse, y hace trampas morales, trampas con rectitud."

Mientras no exista toreo clásico no podrá existir toro bravo. La estética producida al citar, parar, mandar (templar y cargar) en el toreo, no es el fin por si misma sino que es el medio para poder a los toros bravos auténticos. Los toreos actuales han optado por buscar la cara al toro, por ser pegapases, por componer la figura que es muy distinto a componer una faena... sin darse cuenta que todo eso sólo es útil para el toro sin poder (lo que se llama sin casta) que ni es bravo ni manso( ni toro apto para la pelea al faltarle lo fundamental: el Poder).

Cuando los toreros sabían cargar, sabían de tauromaquia... salía el toro porque podían con el; cuando no se sabe cargar, no se manda por mucho que los toreros se afanen en doblarse con él a modo Ponce o en pedir que le den en el caballo al toro. Y si no se manda, un toro de verdad codicioso, pronto, veloz, de los que no se paran (con poder y valentía , en una palabra bravo) es imposible de torear. Por eso no pudieron con la corrida de Dolores Aguirre ni con ninguna otra en la que el toro luche de verdad sin pararse.

Hoy por desgracia casi todas las ganaderias tienen una mansedumbre (cobardía) elevada que unido a la falta de poder crean un toro que no sirve para la fiesta. Un toro que no se mueve por falta de poder (implica las pocas fuerzas) y por falta de acometividad , valor o carácter ofensivo llámenlo como les de la gana.

El Ole

 SIN PODER NO HAY TORO:

No me gusta hablar de toreros porque estos con sus pases me aburren. Quizás como dijo en cierra ocasión un antiguo torero , no recuerdo cual, "los buenos cantaores como los buenos toreros se cuentan con los dedos de una mano y sobran dedos". Ni que decir tiene que hoy nadie carga la suerte, la tomasitis nos invade - bienvenida sea- como hace unos años la joselititis. Pero que nadie se equivoque, de momento, José Tomás no es más que el tuerto en el reino de los ciegos. Un torero no es mejor por jugarse la vida; uno es mejor torero que otro si puede más con los toros. Como resulta obvio para eso hay que verlos y quererlos torear (citar, mandar...).

Cuando no hay toro lo único que se hace es estética y no torear que es pelea. Hemos, creo yo, superado la época de los pegapases que no se paraban, ni se cruzaban, tiralíneas Pero no me gustaría que se abriese una nueva época que nos durara otras tantas décadas y que fuera la de los sacapases, los que se están continuamente cruzando para sacar pases a un borrego que no tiene codicia ni poder ni bravura...nada, no tiene nada para poder y se le debe matar. Esta segunda época que parece que comenzamos a vivir , es más meritoria que la precedente pero a los que nos gusta la lucha y el toreo autentico, que no es otro que el dominar y para eso hay que cargar y arriesgar., esperamos una transición que termine en el toro bravo, el que reúne valor o un carácter ofensivo con el poder que es lo fundamental.

D. Gregorio Corrochano, un periodista interesante de leer, escribía el 15 de mayo de 1920 sobre la cuarta de abono, no se lo pierdan:

"Hemos apuntado que esto obedece a la decadencia de la ganadería, porque no tiene otra explicación lo que ocurre. Son muchas las corridas y muchas las ganaderías en que esto viene ocurriendo. Y esto pasa en Madrid dónde traen los ganaderos los mayores toros que tienen, y esto pasa en Sevilla, adonde van los toros en tan magnificas condiciones que no pierden la flor encajonados durante un largo viaje. Y no se recibe un telegrama de provincias en el que no exista una denuncia porque los toros eran chicos.

A esto se tenía que llegar, y se llegara a más, porque los ganaderos sólo se procuraron de achicar el tipo, de hacer el toro... simpático al torero. Yo he oído decir a un ganadero" La corrida no ha sido brava; pero estoy contento, porque a los toreros les ha gustado". Naturalmente: como que para ellos los crían, y toda la afición, y todo el escrúpulo, y todo el amor propio lo han sometido a eso, a que guste a los toreros. La consecuencia de esta teoría es la degeneración del toro, pues en cuanto le guste al torero ( que equivale a decir que disminuye el enemigo, se aleja el peligro y se facilita el toreo), el toro ha desaparecido. Y desaparecerá , porque desaparecer es privarle la fiereza, de pujanza y de eso que llamamos respeto, que no es otra cosa que el miedo que infunde su presencia.

Esta es la quiebra de criar un toros que gusten a los toreros, que estos pasan, se retiran, se van y el toro queda.. Pero ¿cómo queda? Cuando los ganaderos crean que pasado el compromiso ya pueden criar toros a su gusto , entonces no podrán, porque se encontraran con la ganadería destrozada...

Los toros salieron muy suaves, muy fáciles para los toreros, y como del agrado de estos depende el éxito de las ganaderías, ayer esta ganadería dio un paso hacia delante. Ejemplo : el primer toro salió suelto de los caballos, algunas veces huido; fue muy blando, muy blando, pero se dejo torear suave, sin dar cornadas, alejando todas sospechas de peligro... "

"El segundo se arrancaba muy bien, muy bravito; pero era excesivamente blando. Tenia bravura para dar ocasión a lucirse un torero; apenas sin poder herir. ¿No es este el ideal del torero? El cuarto- nos saltamos el tercero- aunque no origino protestas como el 2º, era muy chico; un novillo muy bravito que entraba y salía en la muleta sin necesidad de torearle de cargarle la suerte , todo se lo hacía el toro, muy a propósito para darles esos pase que llaman de la muerte. ¡Qué miedo! El quinto también fue voluntarioso."

 Notas al respecto:

Observen ustedes como el toro para Corrochano bueno es radicalmente diferente que el toro que les gusta a los toreros. El toro con el que sueñan todos los toreros es que les toque una joya como Joyerito; el toro con que sueño yo el bravo y no bravito, como matiza Corrochano, muere luchando que eso se traduce en moviéndose, se crece, es pronto... y PUEDE.

Nos han robado el poder del toro, la fiereza, la sangre, la casta.... llámenlo como quieran al poder; y con ello nos han quitado el toro. Es como un río que pasa por mi pueblo que nunca lleva agua o muy poca y le seguimos llamando río. O cómo el bolígrafo que ya no escribe, así es el torito de hoy..

El toro bravo de veras hoy no lo ve nadie, por que no sale a la plaza casi nunca y si sale se le confunde. Eso si los toros bravos (valentía y poder) si no se les carga la suerte no se les puede torear, es imposible.

EL OLE

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