La Cabaña Brava 

Inicio

Foro

 

 

Noticias

Crónicas

Carteles
Asociación
Populares
Opinión
La Tauromaquia
El Aficionado
Prensa
Exposición
 
 
El Tauronauta
Informes
Publicaciones
Resúmenes
 

 

  Inicio >>     Prensa >>       Búsquedas
PRENSA

!BESOS NO¡

 

Me dijeron: "¡Tú, a Aranjuez!". Y me fui a Aranjuez. Lo cuento ahora, porque para eso fui. No era yo el único. Parecía que medio Madrid se había ido también a Aranjuez, porque las calles estaban repletas de gente y la plaza de toros abarrotada. Y eso que televisaban la corrida.

Claro que, quien más y quien menos iba con invitación. Y esto hay pocos españoles que lo resistan: ir a los toros, ¡y de gorra!

Para decir verdad, aquello no fue corrida de toros, sino novillada, y de las pachuchas. Cómo serían los supuestos toros, que entre todo sólo soportaron siete varas ( ya se sabe que las reglamentarias suman dieciocho). Cuando recibía la varita el toro, el torero pedía el cambio de tercio. Y el presidente, como quien acata una orden, le complacía. Y el público, tan festivo y alborozado. No será menester que aclare que los llamados toros eran de Carlos Núñez, respetable ganadero cuya producción no tiene ningún respeto.

Para jugar con estos toros estaban Paco Camino, Palomo (el del "Palomar") y Gabriel de la Casa. Ocho orejas y una rabo cortaron entre todos. Tan prodigioso balance pudiera dar a entender que su actuación alcanzó cimas de gloria, pero la realidad las sitúa sensiblemente más bajas. Cosas de calidad, lo que se dice de calidad, tengo apuntadas un natural de Paco Camino –he dicho uno-, unos ayudados por bajo de Gabriel de la Casa, en verdad excelentes, y un par de banderillas de Corbelle, que no cortó orejas porque es subalterno. Y nada más, pues el resto de mis apuntes se refieren a un Camino perfilero; a un Palomo toreando sin ligazón, con retorcimiento, y a estas alturas amarrándose a los toros para hacer la noria; a un Gabriel de la Casa con poco reposo y no mayor arte; y a todos ellos haciendo norma del toreo con el pico de la muleta.

Y el caso es que yo no diría nada –uno ya se acostumbra- si no hubiera tenido que soportar un beso de Palomo Linares. Ocurrió que en plena apoteosis de aún no sé qué (pero apoteosis era) arrojó la muleta a la arena, se descaró con el novillo –que de descarado no tenía nada-, le bendijo o cosa así, y ofrendó un ósculo a la concurrencia. ¡Y luego se fue contoneándose jacarandoso, el tío!

Eso ya no. Mal está verse obligado a pasar por los toros desmedrados y la vulgaridad de sus matadores. Pero encima, y como colofón, tener que recibir un beso de un señor, por muy simbólico que ese beso sea, colma todo lo humanamente soportable. Acaso el beso no fuera sino para las mujeres (las había reguapas), y aun así sería un atrevimiento, pues algunas eran púdicas, y muchas casadas y muy casadas. E incluso en tal caso debiera haberse advertido. Los señores Lozano, mentores del amoroso, que son inteligentes según han demostrado, no fueron aquí previsores. Pudieron redactar una nota de urgencia, para que fuera leída por los altavoces, aclarando que el beso era para las gentiles señoritas sin compromiso y que a su vez fueran consentidoras, debiendo abstenerse los caballeros de poner la mejilla. Si no se hizo así porque no había altavoces, tampoco es excusa, porque había pancartas. Y sobre aquellos lienzos, en lugar de los manidos "slogans" de adhesión, podrían haberse escrito frases de parecido corte: "Palomo besuquea castamente a las ricas hembras presentes y virginales doncellas si las hubiere (no se incluyen bachilleras y cachorros)". Esto habría sido lo correcto, suscitando réplicas emotivas en otras pancartas surgidas por doquier, que dirían: "Las palomas de esta plaza se dejan hocicar por Palomo". Triunfal y bien traído, ¿no?

Cualquier cosa antes que el beso indiscriminado, lanzado desde el albero, y con un cornudillo como testigo. ¡Pornográfico, vamos!

JOAQUÍN VIDAL

Las vacas enviudan a las cinco

1972 LA CODORNIZ


Envía comentarios o sugerencias al respecto de esta página Web a:    webmaster@toroszgz.org

Para contactar con nuestra Asociación:

Por correo ordinario:  Asociación Cultural "La Cabaña Brava"

Apdo. de Correos 10208

50080  Zaragoza

Por e-mail:   toroszgz@toroszgz.org 

Las informaciones y artículos de opinión que aparecen en esta página pueden ser reproducidas por cualquier medio, siempre que se cite su procedencia y se comunique por e-mail a la Asociación editora, la cual no se responsabiliza del contenido de los artículos y noticias que van firmados.