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El encaste de Gamero-Cívico

 

ORIGENES

Eduardo Ibarra, uno de los artífices de la creación del toro bravo moderno, adquirió en 1884 la ganadería de la Viuda de Murube, consolidando y aumentando sus prestigio durante los veinte años que la mantuvo en su poder. Cuando vendió la ganadería en 1904 lo hizo en dos lotes pasando uno de ellos a Manuel Fernández Peña y rápidamente al Conde de Santa Coloma, y el otro a Fernando Parladé.

Parladé tuvo la ganadería en su poder poco más de diez años, tiempo en el que cosechó numerosos éxitos en las plazas, debidos a la buena selección llevada a cabo por Ibarra, mucho más que a sus propios méritos. No obstante ha obtenido un reconocimiento histórico considerable, ya que aunque apenas aportara nada desde el punto de vista de la mejora de la ganadería, lo que si hizo fue vender numerosos lotes de reproductores a otros ganaderos contribuyendo así a la mayor difusión y extensión de esta procedencia ganadera. Así en la actualidad el núcleo central de la cabaña brava deriva de los encastes creados a partir de los distintos lotes de reses vendidas en su día por este ganadero.

Entre las ventas realizadas por Parladé destaca la que dio lugar a la ganadería de la marquesa viuda de Tamarón y su hijo, Ramón Mora Figueroa, cuya vacada da origen a los encastes de Domecq y Núñez, dos de los más extendidos dentro del actual panorama ganadero español.

El hierro de la marquesa viuda de Tamarón lo compró luego el Conde de la Corte, creador de otro de los encastes derivados de esta línea ganadera y, de las reses adquiridas por éste, se vendieron lotes de reproductores para crear el de Atanasio Fernández y para refrescar la ganadería de Juan Pedro Domecq.

Los ejemplares que aún permanecían en la ganadería de Fernando Parladé y el hierro original de su vacada fueron vendidos en 1914 a Luis Gamero Cívico y luego pasaron a sus hijos. De dos de estos lotes derivan las ganaderías de Domingo Ortega y El Campillo, ya desaparecidas. Del tercero la de Lamamié de Clairac y del último la de Samuel Flores, la más afamada y representativa dentro de este grupo y donde mejor se conserva representado el prototipo racial del encaste Gamero-Cívico.

La familia Gamero Cívico mantuvo también un lote de reses, del que saldrían más adelante las actuales ganaderías de Javier Molina y los herederos de Félix Hernández Barrera, que aún se conservan.

 

ORÍGENES DEL ENCASTE DE GAMERO-CÍVICO

El encaste de Gamero-Cívico, procedente de la venta directa de la ganadería de Parladé a Luis Gamero Cívico, se identifica como el prototipo más genuino que se conserva del tronco Ibarra-Parladé y pasa por ser el que menos modificaciones morfológicas ha sufrido con respecto a sus orígenes.

 

EL PROTOTIPO DEL ENCASTE DE GAMERO-CIVICO

Los ejemplares de este encaste se corresponden con un prototipo de talla media, perfil cefálico recto y elipométrico. Se trata de animales de tipo muy basto, condición acentuada en buena medida por el gran desarrollo de su papada (badanudos). Además son largos, bajos de agujas, hondos y de tipo aleonado, es decir con el tercio anterior considerablemente más desarrollado que el posterior.

La cabeza tiene la forma de trapecio invertido, la más frecuente en los vacunos de lidia, con una considerable anchura de sienes. La frente es rizosa y los ojos tienen tamaño grande. Predominan los ejemplares astiblancos y los cuernos son característicamente gruesos en la cepa, alcanzando mucho desarrollo (cornalones) y acabando en pitones extremadamente agudos (astifinos). Con frecuencia aparecen asimetrías en las astas, dando lugar a ejemplares bizcos. Abundan los ejemplares acapachados, cornidelanteros y en general los bien armados. También pueden aparecer toros cornibrochos pero aún estos suelen ser cornalones.

El cuello tiene una longitud media y el morrillo tiene un buen grado de desarrollo, mientras que la papada aparece muy desarrollada embasteciendo considerablemente la lámina de los ejemplares.

El tronco es ancho, la línea dorso-lumbar recta o ligeramente ensillada, los artos traseros algo derribados y la grupa poco desarrollada, mientras que las extremidades son cortas y gruesas, con pezuñas grandes. La cola es gruesa, larga y con el borlón muy poblado.

Sus pintas características son negras y tostadas, dándose también castañas y coloradas. Los accidentales más característicos de este encaste son el listón y el chorreado en morcillo, dándose también el bocidorado y los más comunes en todas las procedencias ganaderas, el bragado y el meano, así como el ojo de perdiz en los ejemplares de pelaje colorado.

Desde el punto de vista veterinario, son reses de mucho trapío, basado fundamentalmente en la amplitud de su compacto tercio anterior y su espectacular cornamenta.

 

LAS VACAS DEL ENCASTE DE GAMERO-CIVICO

Las hembras derivadas de este encaste son igualmente bajas de agujas y de extremidades cortas y desarrolladas. A diferencia de los machos mantienen un mayor equilibrio entre los tercios anterior y posterior.

Su cabeza es alargada, con el hocico ancho y los ojos grandes. Sus encornaduras se presentan considerablemente desarrolladas (cornalonas). Son igualmente astifinas y predominan las desituaciones en las astas, al igual que ocurre con los machos. En cuanto a su coloración predominan las astiblancas y en lo que se refiere a la dirección que adoptan imperan las corniveletas y acapachadas, dándose también corniapretadas y cornidelanteras.

El cuello tiene una longitud media y la papada es amplía, aunque mucho menos que la de los machos. La línea dorso-lumbar aparece con mayor frecuencia curvada y la ventral resulta más prominente que en el caso de los machos. Las ubres alcanzan un buen grado de desarrollo, apreciablemente mayor que en el conjunto de la raza de lidia y la cola es larga, gruesa y de borlón abundante.

 

EL COMPORTAMIENTO DEL ENCASTE DE GAMERO-CÍVICO:

Los ejemplares de este encaste son los que se corresponden con mayor fidelidad con el comportamiento que siempre se ha descrito como característico de la línea Parladé. Así son toros con fama de fríos, más bien abantos de salida, que no suelen emplearse excesivamente en el tercio de varas y que van mejorando paulatinamente a lo largo de la lidia para llegar a la muleta en buenas condiciones, aportando buenas dosis de nobleza a sus embestidas.

Desde que este encaste se escindiera del tronco de Parladé, éste ha sido el tipo de comportamiento más generalizado que han ofrecido en las plazas, con la excepción de los toros de la ganadería que fuera de Juan Guardiola Soto y que destacaban por su espectacular bravura en el tercio de varas, aunque luego solían ser un poco más complicados en la faena de muleta.

Además, las vacadas de este encaste han sufrido a lo largo de su historia periodos de crisis, que amenazaba con hacerlas desaparecer por completo a causa de su declarada mansedumbre, como sucedió con la principal de este grupo, la de Samuel Flores. En estas etapas de hundimiento tan espectacular sólo la pureza de sus genes y una presión de selección durísima han conseguido volver a recuperarlas y mantenerlas en los niveles que exhiben actualmente.

Los toros oriundos del encaste de Gamero-Cívico se ven beneficiados en las plazas más exigentes por su espectacular presencia que hace a los espectadores seguir con atención y respeto la lidia y, pese a su frecuente tendencia a mansear en varas, tienen un caudal de nobleza muy estimable. Su principal inconveniente deriva siempre de la mansedumbre, ya que cuando esta aparece resultan muy deslucidos y además tienen cierta tendencia a desarrollar sentido y dificultades.

Además, su trapío y sus desarrolladas defensas convierten a estos ejemplares en un plato poco apetecido para los toreros, salvo en las ferias más importantes, donde los diestros tienen que justificar categoría y honorarios recurriendo entonces a la ganadería de Samuel Flores, que es la única de este origen que se mantiene por méritos propios en las ferias principales.

En la actualidad el encaste de Gamero-Cívico es uno de los menos extendidos de cuantos derivan de Parladé y, aunque hasta hace unas décadas fue la base de constitución de muchas ganaderías, ha sido desplazado por otras líneas más comerciales y sencillas de lidiar.

 

Del libro "Prototipos raciales del toro de lidia"  del Ministerio de Agricultura.

 

Enlaces relacionados:

-Ganadería de Samuel Flores >>

-Ganadería de Clairac >>

 

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